Autocontrol
El Autocontrol del diabético consiste en que el propio paciente se haga una serie de análisis y reconocimientos sencillos.
El objetivo del autocontrol de la diabetes es conseguir que su nivel de azúcar en sangre esté lo más cerca posible del normal y mantenerlo así con la mayor frecuencia posible.
No es fácil, pero vale la pena hacerlo para tener una mejor bienestar y que nada detenga tus planes de vida si eres diabético, puedes llevar una vida saludable manteniendo siempre un control riguroso de tus niveles de azúcar en sangre.
Para esto hay una amplia disponibilidad de instrumentos y técnicas que le permiten conocer, en cualquier momento, los niveles de glucosa en la sangre.
Los análisis pueden ser realizados en la casa, en el lugar de trabajo, en el colegio o en cualquier lugar donde el paciente desarrolle sus actividades habituales.
El médico es la persona que aconsejará sobre cada técnica y programará su frecuencia, horario y momentos más oportunos para realizar el análisis.
Una persona con diabetes que conoce su enfermedad puede darse cuenta, antes que nadie, de los síntomas de alerta y evitar de este modo complicaciones.
Si el paciente se responsabiliza de su tratamiento, será una persona independiente y podrá llevar una vida normal.
Hábitos de Vida
El objetivo del tratamiento es evitar, retrasar o atenuar las complicaciones de la enfermedad, logrando que el paciente diabético goce de una buena calidad de vida.
Esto es posible gracias a un tratamiento adecuado y que debe ser seguido de manera regular. El diabético debe seguir las indicaciones de su médico tratante, siendo uno de las claves del tratamiento un cambio en los hábitos cotidianos.
Para que el paciente diabético tome parte activa en su tratamiento, la educación y el conocimiento de la enfermedad son básicos.
El manejo adecuado de la diabetes se basa en tres puntos básicos, que deben estar en equilibrio:
Control Médico y Autocontrol
Dieta
Ejercicio y Actividad Física
Control Médico
El control del médico especialista y su equipo de atención, más el autocontrol de los niveles de glicemia por el pacientes son decisivos en e manejo de la enfermedad.
En el caso de la diabetes Tipo I, denominada también insulino-dependiente, la administración de insulina es indispensable. Sin embargo, cualquier persona con diabetes, a lo largo de su evolución, puede necesitarla.
Cuando falta, hay que proporcionar la que el organismo necesita. El médico es quien debe determinar su necesidad, así como la cantidad y la frecuencia de administración.
Medicamentos orales: Aparte de la insulina, los pacientes diabéticos deben consumir otros medicamentos, cuya función es ayudar a regular el nivel de glucosa en la sangre.
Bayer pone a disposición de los médicos y sus pacientes diabéticos Glucobay® 50 mg y 100 mg, que permite retardar la digestión y absorción de carbohidratos, reduciendo el aumento en las concentraciones de glucosa en sangre, mejorando así el control global de la glicemia.
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Dieta
A través de una Dieta adecuada, se persiguen tres objetivos: mantener una nutrición equilibrada y un peso normal; Regular los niveles de azúcar en la sangre; Y controlar el nivel de lípidos y la presión arterial para evitar posibles complicaciones.
Todas las personas con diabetes deben mantener una alimentación adecuada, que no alteren el nivel de azúcar en la sangre.
Los profesionales de la salud (médicos, enfermeros, educadores, nutricionistas) son los encargados de elaborar el plan dietético personalizado, teniendo en cuenta el tipo de diabetes, la edad, el peso y la actividad.
Contrario a lo que se cree, la dieta puede ser muy variada, de manera que quienes padecen diabetes pueden seguir disfrutando de la buena mesa. No obstante, algunos alimentos no son recomendables.
Pautas Dietéticas para los Pacientes Diabéticos:
Alerta!
Evitar o moderar el consumo de:
.• Azúcar
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• Grasas de origen animal
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• Alcohol
Convenientes!
Simples reglas para vivir mejor:
• Comer a la hora indicada.
• Respetar la cantidad de comidas recomendadas (de 4 a 6 por día) evitando saltarse una ingesta.
• Que la alimentación prescrita sea equilibrada, variada y atractiva.
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Actividad Física
El Ejercicio forma parte del tratamiento de una persona diabética, porque una actividad física adecuada ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre.
El mejor ejercicio para las personas con diabetes es el que se practica regularmente (todos los días y a la misma hora, si es posible). Debe tenerse en cuenta la condición física de cada persona, la edad y el tipo de medicación, evitando los excesos.
Ejercicio para Diabéticos tratados con insulina:
Si existe exceso de peso, el ejercicio físico es conveniente, pero hay que programarlo con atención. Para ello, es indispensable el consejo del médico, que realizará un plan de ejercicios y fijará un horario determinado.
Ejercicio para Diabéticos que no son tratados con insulina:
Son quienes más se beneficiarán de la actividad física, especialmente si tienen exceso de peso.
Las limitaciones son las mismas que tiene cualquier otra persona: edad, estado general de salud, forma física, hábitos laborales y preferencias personales.
Importante: Un ejercicio mal programado puede desestabilizar la diabetes.
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